Un operativo militar de nueve días en el Parque Nacional Podocarpus permitió destruir campamentos, bocaminas y maquinaria vinculada a la minería ilegal. Las acciones afectaron económicamente a grupos criminales y evidenciaron un grave impacto ambiental en la zona.

Unos 129 campamentos ilegales, 94 bocaminas y 56 chancadoras fueron destruidos durante operaciones militares terrestres y bombardeos en el Parque Nacional Podocarpus.
Las Fuerzas Armadas desplegaron, durante nueve días, la operación “Podocarpus”, con diversos ataques para recuperar áreas ocupadas por grupos criminales dedicados a la minería ilegal en esta área protegida del país.
En los sectores de San Luis, Dos Camas y La Aida se concentraron estas acciones operativas, donde fueron hallados campamentos, bocaminas y maquinaria utilizada para esta explotación ilícita.
El general de Ejército Jhon Miño, comandante general del Ejército, supervisó las operaciones en esta zona, que buscan debilitar la capacidad logística de estas estructuras criminales.
Las actividades de minería ilegal afectaron a unas 130 hectáreas dentro del parque nacional. Sin embargo, las intervenciones provocaron pérdidas económicas cercanas a los 3 millones de dólares para los grupos armados organizados que operaban en la zona.

En estas acciones de control se halló una infraestructura organizada, con galerías subterráneas de excavación antitécnica, sin condiciones de seguridad, lo que representaba un alto riesgo de colapso.
Los militares decomisaron explosivos, municiones, radios de comunicación, antenas satelitales Starlink, generadores eléctricos y diversas herramientas utilizadas para sostener estas actividades ilícitas. Asimismo, se identificaron molinos de bolas, conocidos como “chanchas”, y cuatro canalones de clasificación, utilizados para separar material con contenido de oro.
Durante esta semana se continuó con los operativos para controlar y erradicar la minería ilegal en esta área protegida por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
El informe técnico de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom) identificó un pasivo ambiental crítico, debido a la acumulación descontrolada de desechos sólidos como plásticos, sacos de transporte de mineral y residuos textiles, los cuales han sido arrojados hacia laderas y cauces, generando afectaciones directas al ecosistema y reforzando la necesidad de acciones de remediación ambiental en la zona.
La Naranja Ec Noticias 'fresh' del Ecuador y el Mundo