La Carolina en Quito y Ciudad Blanca en Ibarra, dos de los parques urbanos más grandes del país, soportan el incremento de la delincuencia. No existen planes concretos para reforzar la seguridad en estos dos íconos de espacios públicos en Ecuador.

Fueron diseñados para que la gente haga deporte, respire aire puro y se aleje de los problemas que registran las ciudades, pero en los últimos dos años se han transformado en sitios peligrosos. El parque la Carolina en Quito y el Ciudad Blanca en Ibarra registran robos y asaltos sin importar la hora del día.
“Tengo terror de salir no solo a los parques, sino a la calle. La inseguridad es cosa de todos los días y ya no se puede hacer deporte. A mi ya me robaron el celular y los auriculares y eso fue a las 07:00. Dos tipos se acercaron mientras me daba la vuelta al parque Ciudad Blanca y con cuchillo en mano me atacaron. Fue cuestión de segundos. No hay seguridad aunque ahí mismo funcione el Ecu 911, lo que es paradójico, es como si le roban a un policía”, ese es el relato de Miguel Gómez Beltrán, usuario del parque.
Aunque en el caso de Ibarra no existe una cifra oficial sobre el número de asaltos y robos que se suscitaron en lo que va de 2025 dentro del parque Ciudad Blanca, tanto usuarios como comerciantes que tienen negocios en los alrededores de ese sitio, aseguran que la delincuencia no da tregua. Dicen sentirse inseguros, especialmente después de las 18:00 porque hay zonas del parque que no están ni siquiera iluminadas.
En el Municipio de Ibarra, que es el encargado de los parques y jardines, aseguran que en la zona donde no existe alumbrado desaparecieron los cables y reponerlos es costoso, por eso la demora en instalar luminarias. Mientras que en el ECU 911, tienen problemas con algunas cámaras de seguridad que no funcionan. Pero los usuarios del parque se quejan y dicen que cuando piden las grabaciones de hechos delictivos para identificar a los delincuentes no les entregan.

La Carolina, hermoso pero peligroso
En el caso del parque La Carolina, en Quito, se trata de la zona comercial y financiera más importante de la capital y hoy esa zona soporta un auge delictivo sin precedentes. La ubicación de La Carolina convierte al parque en una zona con gran afluencia de visitantes. “Después de las 18:00 ya es complicado. Los negocios de la zona cierran más temprano por los extorsionadores que llegan en las motos como dueños de casa y amedrentan a los propietarios de negocios”, asegura José Rivas, quien trabaja en un banco del sector y debe atravesar el parque a diario.
Los moradores relatan que la situación empeora con el pasar de los días, pues los delincuentes usan armas blancas para los asaltos y robos y también hay casos en los que hurtan la mercadería de los negocios. Hay restaurantes con zonas que dan hacia la calle y los casos de asaltos en locales comerciales también empiezan a registrarse con más frecuencia.
Gente en situación de calle
Tanto en el parque La Carolina como en el Ciudad Blanca crece también el número de personas en situación de calle, la mayoría extranjeros, quienes instalan carpas y hacen de los parques su vivienda, pero para los habitantes de esas zonas, esto genera más problemas delictivos.
Los ibarreños piden que se reparen las luminarias del parque Ciudad Blanca y que se instalen más luminarias. Además, sugieren que se contrate el servicio de seguridad privada para garantizar la paz de quienes visitan el parque. Mientras las autoridades piden a los ciudadanos que cuiden el lugar y que eviten dañar las instalaciones, porque como en el caso de las luminarias el costo de instalarlas otra vez es algo que no estaba contemplado.
El comercio informal, la indigencia, la falta de control para los libadores que usan los parques para consumir bebidas alcohólicas, el microtráfico de sustancias estupefacientes y la ausencia de la Policía en zonas consideradas de alto riesgo, son los problemas que los usuarios identifican como las principales razones de la delincuencia en los sitios en donde debería existir inclusive mayor seguridad.
La Naranja Ec Noticias 'fresh' del Ecuador y el Mundo