La defensa de Joe Suárez denuncia presuntas irregularidades en el proceso judicial tras un confuso operativo policial en Ibarra, en el que el joven resultó herido de bala. Su abogado sostiene que existen inconsistencias en la versión fiscal y anunció acciones legales por supuesto fraude procesal, mientras Suárez permanece con prisión preventiva.

Leonardo Ponce, abogado de Joe Suárez, considera que su cliente es víctima de una injusticia y de tortura, por lo que anunció que interpondrán una demanda por presunto fraude procesal, al haberse inducido a engaño al juzgador.
Suárez fue uno de los detenidos en un confuso operativo policial, en el que se realizó una persecución tras un presunto secuestro de cuatro personas en Ibarra. “El día de los hechos —el 4 de marzo pasado— se encontró en la carretera con un grupo de personas armadas que sometía a otras que estaban en el piso”.
Joe, de 26 años, es tecnólogo y, desde hace tres años, labora como analista de calidad en una empresa agroindustrial situada en el norte de Ibarra. Nunca se había visto involucrado en problemas y no tiene antecedentes penales.
El joven profesional trabaja en turnos rotativos. El 4 de marzo, día del lamentable hecho, su jornada laboral empezaba a las 14:00 y finalizaba a las 22:00; sin embargo, no pudo llegar.
Como era habitual, había salido en su vehículo —un Chevrolet Sail 2015— una hora antes desde su domicilio, ubicado en el barrio San Juan, en Urcuquí, para llegar a tiempo al cambio de turno de la tarde y noche. No obstante, un operativo policial trastocó sus planes
Patricio Suárez, padre de Joe, indicó que su hijo le contó que, al circular por la parroquia de Salinas, vio a unos hombres que pateaban en el suelo a varios sujetos que estaban en la cuneta de una vía de segundo orden. Cerca había una camioneta que aparentemente no tenía ningún identificativo policial.
Por ello, Joe pensó que se trataba de un asalto y decidió llamar al 9-1-1 para reportar la novedad; según la familia, esa comunicación está debidamente registrada.
También se comunicó con su padre y con compañeros de la empresa, mientras ponía el vehículo en reversa para salir del sitio.
Sin embargo, al llegar a una especie de redondel que conduce al centro de Salinas, sintió cómo el parabrisas de su vehículo estalló en pedazos.
El impacto de bala ingresó por la parte derecha del cráneo; el proyectil aún permanece alojado en su cabeza, por lo que fue necesario retirarle un fragmento de hueso de la mollera.
La defensa asegura que la teoría de la Fiscalía sostiene que Suárez habría disparado a los policías y luego arrojado el arma por la ventana derecha del vehículo. Sin embargo, el peritaje estableció que dicha ventana estaba cerrada. Además, en el arma no se encontraron huellas digitales de Suárez.
Ponce considera que el policía que cometió el error está identificado y habría actuado con engaño.
En esa camioneta, que según Ponce no contaba con balizas ni con los elementos reglamentarios para ser un vehículo policial, la víctima fue trasladada a un hospital de Ibarra.

Posteriormente, el joven fue llevado a una casa de salud en Quito, donde permaneció asilado en la Unidad de Cuidados Intensivos. Tras el proceso operatorio, fue dado de alta.
Su cliente se presentó a la audiencia de sustitución de medida cautelar. Aunque su comparecencia era por vía telemática, acudió de forma presencial, donde fue detenido.
El fiscal del caso, Efrén Romero, se opuso a que se le conceda una medida sustitutiva, por lo que se dictó prisión preventiva.
Entre las pruebas de la defensa constan videos de cámaras de seguridad, una de ellas del subcentro de salud de San Blas, en la que se observa a Suárez circulando a las 13:05.
En la recontrucción de los hechos, los cuatro detenidos declararon que no conocen a Suárez.
La Naranja Ec Noticias 'fresh' del Ecuador y el Mundo