El director de Seguridad Ciudadana defendió los controles aplicados y dijo que analizarán el futuro de la inciativa que busca dinamizar el centro de la urbe. El Municipio de Ibarra suspendió temporalmente las actividades de la Calle del Sabor tras el ataque armado que dejó una adolescente fallecida y seis heridos.

Edgar López, director de Seguridad Ciudadana del Municipio de Ibarra, al referirse al caso de la denominada “Calle del Sabor”, señaló que la seguridad y el orden público son responsabilidad de la Policía Nacional, mientras que la administración de los espacios públicos corresponde a los municipios.
Por el momento, las actividades en la Calle del Sabor han sido suspendidas temporalmente para analizar la situación y tomar las decisiones más convenientes.
En este espacio, ubicado en el centro de Ibarra, se registró un ataque armado que dejó como saldo la muerte de una adolescente de 16 años, víctima inocente del hecho, y seis personas heridas, dos de ellas de gravedad.
López consideró que las autoridades de la Gobernación de Imbabura se apresuraron al ofrecer una rueda de prensa sin incluir a representantes del Municipio de Ibarra.
El funcionario exhibió los permisos emitidos por la Intendencia de Imbabura, mediante los cuales se autorizó la realización de actividades culturales en la calle Flores, entre Bolívar y Olmedo, hasta el 19 de diciembre de 2026.
Indicó que, en la última edición realizada el 6 de junio, el aforo establecido en 200 personas fue superado y alcanzó más de 500 asistentes. Por ello, las autoridades gubernamentales recomendaron actualizar el plan de contingencia, ya que cuando un evento supera las 500 personas es obligatorio contratar guardianía privada.
López señaló que el 20 de junio, fecha en la que ocurrió la balacera, se colocaron vallas de seguridad para impedir el ingreso de bebidas alcohólicas.
Agregó que alrededor de las 20:10, cuando se produjeron las detonaciones efectuadas por el atacante, permanecían aproximadamente 150 personas en el lugar, debido a que muchos asistentes se habían retirado tras las fallas técnicas de la pantalla instalada para observar el partido entre Ecuador y Curazao.
El director afirmó que en ese momento no había únicamente cuatro agentes de control municipal, sino 10, además del jefe de agentes y del comisario municipal. Tres agentes participaron en la persecución del adolescente implicado en el hecho, quien fue detenido a unos 500 metros del lugar. Asimismo, una de las camionetas de la Dirección fue utilizada para trasladar a uno de los heridos.
Sin embargo, cuatro días después del asesinato, en Ibarra se desarrollaron las tradicionales “zapateadas”, como parte de la Fiesta del Inti Raymi, que congregaron a un gran número de personas.
López indicó que se coordinó con la Policía Nacional la participación de agrupaciones de danzantes y músicos que partieron desde distintos puntos de la ciudad y se concentraron en la avenida Atahualpa. Aseguró que contaban con los permisos correspondientes y que no era posible prohibir una celebración ancestral.
Según explicó, Ibarra requeriría, de acuerdo con la normativa vigente, alrededor de 200 agentes de control para atender a una población cercana a los 200.000 habitantes; sin embargo, actualmente cuenta con 96.
Finalmente, informó que se encuentra en marcha el proceso para convocar un nuevo curso de formación de agentes de control, ya que el último se realizó en 2015. Para el reclutamiento se tomarán en cuenta pruebas psicológicas, médicas, físicas y de conocimientos, conforme a lo establecido en el Código Orgánico de las Entidades de Seguridad Ciudadana y Orden Público.
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