El exmilitar fue designado mediante decreto ejecutivo y anuncia acciones contra el narcotráfico, el crimen organizado y la minería ilegal, además de visitas sorpresivas a instituciones públicas.

Para Jorge Aníbal Ortiz Cifuentes, flamante gobernador de Imbabura, la tercera sí fue la vencida.
El Ejecutivo provincial contó que su carpeta permaneció alrededor de más de un año en el círculo presidencial. Sin embargo, previo a su nominación, se designó a Israel y luego a Elsy Landeta al frente de la Gobernación.
Ortiz Cifuentes fue designado mediante el Decreto Ejecutivo N.° 248, del 17 de diciembre, que dio por terminadas las funciones de Elsy Maite Landeta Sánchez como gobernadora de la provincia.
El exmilitar es seguidor del presidente Daniel Noboa prácticamente desde la primera campaña electoral. Antes de asumir el cargo, se desempeñó como director de Seguridad Ciudadana en la actual administración del alcalde Álvaro Castillo.
También ejerció, por cerca de un año, como director de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), periodo en el que destacó la lucha contra la minería ilegal en Buenos Aires, cantón Urcuquí.
Ortiz señaló que aún está pendiente la instalación de un destacamento militar con personal suficiente para controlar ese espacio. Por ahora, opera un campamento móvil debido a la falta de infraestructura logística y conectividad.
En su trayectoria militar tuvo 34 años de servicio en el Ejército y se especializó en temas de seguridad en Estados Unidos, lo que considera un aval para adoptar las mejores estrategias que permitan neutralizar las amenazas.
“Estamos en una guerra interna declarada, pero parece que aquí no pasa nada”, expresó.

Sobre su nombramiento, aclaró que su madre falleció hace nueve años, por lo que descartó que viva en España. A la par, destacó su amistad con el asambleísta Pablo Jurado, mientras que reconoció que la suegra del asambleísta Fernando Jaramillo es su prima, aunque considera que esto no incidió en su nominación. Su hoja de vida pasó por estamentos de inteligencia.
En la última reunión de gobernadores se dieron directrices para el cumplimiento de sus funciones. Anunció que realizará visitas sorpresivas a instituciones gubernamentales, como hospitales.
El narcotráfico, el crimen organizado y la minería ilegal son las tres amenazas que atacan al país; cuentan con estructura y financiamiento para ejecutar sus actos ilícitos.
Ortiz anunció que mantendrá buenas relaciones con el prefecto y los alcaldes de los seis cantones de la provincia, pensando en el bien mayor.
Este miércoles se reunirán para tratar temas de seguridad y del ámbito social, con el fin de planificar actividades en ese campo.
Otra de las tareas pendientes es la designación de autoridades en los cantones. En Otavalo, por ejemplo, aún no se ha designado al jefe político ni a algunos tenientes políticos.
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