Las comunidades indígenas de Otavalo despidieron a José Guamán con músicas, marchas pacíficas y rituales tradicionales. Su familia exigió justicia y llamó a continuar la lucha por los derechos de los kichwas.

El cuerpo de José Alberto Guamán, quien falleció tras recibir un proyectil en el pecho durante las violentas protestas en Otavalo, fue velado en el estadio de la comunidad de Cachiviro, con los ritos funerarios propios del pueblo indígena.

Su esposa, Daysi Castañeda, pidió justicia por la muerte de Guamán. Recordó que era padre de dos hijos: una niña de ocho años y un niño de uno. También pidió continuar con esta lucha.

El sonido del churo, como se conoce a las caracolas marinas, anunciaba el arribo de los comuneros que llegaron a la salida norte de Otavalo. Su eco profundo, resonante y envolvente se escuchó con cada intervención.

Con acordes de flautas y violines, músicos kichwas participaron en los homenajes realizados a José Guamán, un comunero de San Rafael de la Laguna que se dedicaba a la agricultura y la construcción.

Las comunidades de San Rafael de la Laguna protagonizaron una marcha pacífica por las principales calles de Otavalo, como parte de la ‘Caravana Comunitaria’ en homenaje a un comunero de Cachiviro.

Habitantes de comunidades indígenas se congregaron en los alrededores del parque Los Dinosaurios, en Otavalo, a la espera del féretro con el cuerpo de José Guamán, para darle el último adiós. Posteriormente, estaba previsto que se realizara una asamblea en el mismo lugar.
La Naranja Ec Noticias 'fresh' del Ecuador y el Mundo