Además, reforzó puntos de control en la Zona 1 y detectó un intento de extorsión a trabajadores de delivery por falsos integrantes de un grupo delictivo.

En lo que va del año, la Policía Nacional detuvo a 380 personas e incautó 18 armas de fuego, 280 armas blancas y 21 explosivos, en alrededor de 1.597 operativos desplegados en la provincia de Imbabura.
Marco Narváez, comandante de la Zona 1, explicó que también se recuperaron 41 motocicletas y 20 vehículos, y se retuvieron 183 motocicletas y 117 vehículos.
El alto oficial indicó que la percepción de inseguridad está relacionada con la desinformación, ya que hay ciudadanos que no acuden a fuentes oficiales para informarse.
Un caso reciente que conoció la Policía fue la denuncia de trabajadores de ‘delivery’ sobre una presunta extorsión por parte de supuestos integrantes de un grupo de delincuencia organizada. El comandante Narváez señaló que los afectados proporcionaron información que permitió establecer que esas personas se hacían pasar por integrantes de Los Lobos.
“Intentaban vacunar a los ‘delivery’ y a los denominados ‘gota a gota’. Las economías criminales buscan fuentes de donde obtener recursos y estas personas son vistas como un blanco fácil para extorsionarlas”, explicó.
32 puntos de control
La Policía Nacional, a escala nacional, cuenta con 32 ‘checkpoints’; cuatro de esos puntos están en las provincias de la Zona 1, que incluye cuatro jurisdicciones. Se trata de operativos especiales que permiten realizar inspecciones más exhaustivas.
Narváez indicó que los policías han detectado que los traficantes buscan ‘encaletar’ sustancias, explosivos, municiones y armas en compartimentos de difícil localización, por lo que se requiere de especialistas en la búsqueda de estos elementos, así como de canes detectores de droga y herramientas especializadas.
En Imbabura se ha fortalecido el punto de control de Tababela, en el norte de Ibarra; en Carchi, a la altura de Huaca; en Sucumbíos, en la vía Lago Agrio–Coca; y en Esmeraldas, en la salida de la Y de Quinindé.
Un territorio priorizado

En la Zona 1, Esmeraldas se encuentra en estado de excepción y es un territorio priorizado, donde los niveles de violencia y delincuencia son más altos. Por ello, en esa provincia se ejecutan operaciones más contundentes, con despliegue de logística y personal especializado.
En Imbabura, Carchi y Sucumbíos, catalogadas como territorios no priorizados, los niveles son menores. Según el cuadro integral de la Policía Nacional, que mide la violencia y la delincuencia, en este último indicador se incluyen los robos a personas, vehículos y domicilios.
En Imbabura, el control en el eje vial busca evitar la circulación de armas, municiones, explosivos y sustancias ilícitas provenientes de Colombia o de la frontera sur (Perú) hacia la frontera norte.
Sin embargo, Narváez reconoció que eso no implica que en Imbabura hayan grupos de delincuencia organizada porque actúan de forma silenciosa. Se refirió a un hecho en donde en una casa de un barrio del sur de Ibarra fue localizado una domicilio en donde se almacenaba granadas, armas de fuego y municiones, por lo que se utiliza el territorio en donde hay relativa paz para pasar los sujetos ilícitos.
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