Dos hombres fueron procesados por el presunto delito de homicidio en la muerte de Mateo Sebastián Andrade. La Fiscalía investiga la posible participación de un tercer implicado, mientras la familia no descarta solicitar que el caso sea recalificado como asesinato por las circunstancias en las que ocurrió la agresión.

Dos hombres son procesados por ser sospechosos del delito de homicidio por la muerte de Mateo Sebastián Andrade, de 26 años, ocurrida tras un incidente registrado en Ibarra.
Silviana Tinajero, abogada de la familia de la víctima, explicó que, con base en las versiones de los investigados y de los amigos de Mateo, se indaga la posible participación de una tercera persona, quien ha sido citada por la Fiscalía General del Estado para rendir su versión. La instrucción fiscal tendrá una duración de 30 días; sin embargo, si se reformulan cargos, el plazo podría extenderse por otros 30 días.
Además, señaló que durante la investigación se buscará determinar la existencia de circunstancias agravantes que permitan cambiar la tipificación del delito de homicidio a asesinato. Según explicó, los presuntos agresores abandonaron inicialmente el lugar y luego regresaron acompañados por más personas, lo que habría dejado a Mateo en estado de indefensión. «Si se logra determinar que existe una causal específica, el delito podría ser recalificado como asesinato», indicó Tinajero.
Mateo trabajaba como peluquero. Su último empleo fue en una barbería ubicada en el sector de La Cruz Verde. Quienes lo conocieron aseguran que era un joven pacífico y que siempre prefería el diálogo.
Los hechos ocurrieron el 15 de julio, en la transitada avenida Atahualpa, a la altura de un establecimiento de venta de licores, donde se produjo un enfrentamiento verbal entre los ocupantes de dos vehículos.
Tinajero explicó que uno de los vehículos avanzó hasta una gasolinera cercana y que, posteriormente, llegó el segundo automóvil con dos ocupantes, lo que derivó en una riña. Tras el altercado, estos últimos abandonaron el lugar.
Mateo permaneció en el sitio junto a tres amigos —dos hombres y una mujer—, en el interior de una furgoneta. Sin embargo, poco después, el vehículo color concho de vino que había abandonado el lugar regresó acompañado por dos taxis y, presuntamente, se produjo una nueva pelea.
La abogada indicó que Mateo alcanzó a llegar a su vivienda, ubicada a unos 150 metros de la gasolinera, donde se desplomó en los brazos de su hermana Karla debido a la golpiza que recibió. Además, presentaba heridas provocadas por un arma cortopunzante. Los otros tres amigos también fueron agredidos físicamente.
Karla relató que, cerca de la 01:00, la familia se despertó por los fuertes golpes en la puerta de ingreso de la vivienda. Al abrir, encontraron a Mateo gravemente herido y notaron que sangraba por varias partes del cuerpo. La joven descartó que se tratara de un asalto, ya que la víctima conservaba todas sus pertenencias.
Aunque intentó preguntarle qué había sucedido, Mateo únicamente pedía agua y ayuda. La familia llamó al ECU 911; sin embargo, la ambulancia tardó en llegar, por lo que decidieron trasladarlo en el vehículo de un amigo.
Karla considera que hubo negligencia en la atención médica, ya que, según afirma, su hermano llegó con vida al hospital, pero no habría recibido atención oportuna.
Además, señaló que a su hermano Pablo Esteban le pidieron que bañara a Mateo porque estaba cubierto de sangre, para luego colocarlo en una camilla.
Agentes de la Dinased han recopilado grabaciones de varias cámaras de seguridad de la zona con el fin de realizar las respectivas pericias técnicas. El vehículo color concho de vino y uno de los taxis permanecen bajo cadena de custodia, ya que una de las jóvenes que se encontraba en el lugar grabó un video en el que se observan las placas de los automotores.
La Policía ejecutó un allanamiento en una vivienda donde encontró prendas de vestir y zapatos con manchas de sangre. Además, a partir de las versiones de los amigos de Mateo, los investigadores lograron identificar a las personas que presuntamente participaron en los hechos.
Uno de los detenidos tiene un llamamiento a juicio y una boleta de captura emitida en noviembre de 2025 por un accidente de tránsito. El otro registra un proceso judicial que fue archivado por el presunto delito de utilización de menores de edad en material de pornografía infantil.
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