El gobierno venezolano condenó a la operación “Lanza del Sur” como una amenaza imperial hacia la nación y aseguró que Estados Unidos busca apoderarse de los recursos nacionales de Venezuela.

Amaya Sevilla
El despliegue militar estadounidense a las costas de Venezuela en el Mar Caribe va en aumento, esto a su a vez, provocó una respuesta por parte del gobierno venezolano.
La operación “Lanza del Sur” que involucra el despliegue naval militar estadounidense para combatir el narcotráfico y terrorismo en Venezuela, llegó a un punto crítico esta semana después de que el gobierno de este país anunciara un despliegue militar en sus costas para «hacer frente» a lo que considera una amenaza directa. Caracas denunció el plan como una «peligrosa provocación» y una «amenaza imperial».
La «Operación Lanza del Sur» representa el mayor despliegue militar naval de Estados Unidos en la región desde 1965.
La flota, que patrulla el Caribe, está encabezada por el portaaviones USS Gerald R. Ford, el buque de guerra más grande y moderno del mundo. La operación también incluye al buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, así como buques robóticos de última generación y una considerable fuerza aérea, además de, al menos, 8 buques de guerra, un submarino nuclear, más de 15,000 efectivos y aviones de combate, posicionados a menos de 200 km de las costas venezolanas.
Según el Pentágono, el objetivo oficial es combatir el narcoterrorismo en Latinoamérica. En días recientes, como parte de esta operación, las fuerzas estadounidenses han atacado al menos 20 presuntas «narcolanchas» en el Caribe. Estas acciones han dejado decenas de muertos y, según fuentes de EE. UU., algunas de las embarcaciones estaban vinculadas a la organización criminal Tren de Aragua.
La respuesta de Venezuela

Caracas ha sido contundente. El gobierno de Nicolás Maduro interpreta la presencia de la flota estadounidense tan cerca de sus aguas territoriales como un plan para facilitar un «cambio de régimen» y apoderarse de los vastos recursos naturales del país.
Este martes, 11 de noviembre, el ministro del Poder Popular para la Defensa, General Vladimir Padrino López, anunció en cadena nacional la activación de un nuevo despliegue militar venezolano.
«No es una operación antinarcóticos, es una provocación», declaró Padrino López. «En respuesta a esta amenaza imperial, activaremos nuestras fuerzas terrestres, aéreas y navales para hacer frente a esta presencia hostil y defender nuestra sagrada soberanía».
La situación es un tenso pulso militar. Mientras la flota estadounidense continúa sus operaciones en el Caribe, las fuerzas armadas venezolanas se movilizan en sus costas, elevando la inestabilidad en la región a niveles no vistos en décadas.
CNN confirmó que el presidente Donald Trump recibió varias estrategias para atacar al actual gobierno de Nicolás Maduro, desde ataques aéreos contra instalaciones militares, hasta intentos más directos de derrocar la “dictadura” y combatir el narcotráfico focalizado en el país. Hasta el momento, Trump ha descartado todas las posibles opciones, así confirmó en el programa del canal estadounidense CBS.
La Naranja Ec Noticias 'fresh' del Ecuador y el Mundo